Finanzas personales: ¿cómo apoyar a los colaboradores en tiempos de coyuntura económica y sanitaria?

Escrito por: Sodexo Chile

Cristian Miranda, Consultor en finanzas personales y temas previsionales Finanzas personales: ¿cómo apoyar a los colaboradores en tiempos de coyuntura económica y sanitaria?

finanzas personales

Hoy más que nunca cobra relevancia la necesidad de capacitación en las organizaciones respecto a las finanzas personales. Desde octubre del 2019 hemos atravesado por diferentes cambios, tanto sociales, como políticos y económicos. A estos cambios, se suman situaciones que no habíamos vivido antes, como la crisis sanitaria por el covid-19 y el retiro del 10% de las AFP. Por esto, entrevistamos al socio - director y consultor financiero y de seguridad social de Asesoría y Previsión Ltda., Cristián Miranda, quien se dedica a capacitar en estos temas a diferentes organizaciones. Para el blog de Sodexo Beneficios & Incentivos, analizó el escenario chileno, la importancia de la capacitación laboral, el efecto en los colaboradores, y entregó recomendaciones fundamentales para llevar lo mejor posible este periodo.

¿Cuáles han sido los tipos de comportamiento que has notado en la población chilena a nivel de finanzas personales?

Hemos hecho tres perfiles de comportamiento en cuanto a la “salud financiera” o educación financiera, divididos por edad:

  1. Personas menores de 35 años: son los famosos “millennials”, los cuales efectivamente han tenido un comportamiento distinto, por edad, aunque están detectando que el ahorro les está dando libertad, ya sea para tener una mejor pensión o para cambiarse de empleo, querer viajar, tener un año sabático o ser su propio jefe. Tienen un poco más de capacidad para ahorrar.
  2. Personas entre 36 y 49 años: las personas de 40 años y más se encuentran en un periodo de gasto en plena crianza, con deudas, ya adquirieron un bien raíz y con niños en el colegio, universidad, etc.
  3. Persona mayores de 50: todavía es la “escuela clásica”, miden más sus finanzas, tienen comportamientos más conservadores en comparación con los otros grupos.

Identificamos comportamientos de compra, de uso y los temas en común que se van reflejando en estos grupos. Sin embargo, vemos que el 76% de los chilenos está endeudado, eso es absolutamente transversal. Pero haría una honrosa excepción respecto a los mayores de 50 años.

Y con respecto al escenario chileno, ¿cómo evalúas estos últimos meses?

Básicamente se ha desnudado la precariedad en relación a las finanzas personales y la seguridad social. De octubre a la fecha, se ha visto que varias personas trabajaban en la informalidad, esto significa que no estaban cotizando en el sistema previsional, con empleos informales, por ejemplo, a través de aplicaciones de transporte no reguladas. Hubo personas que no podían seguir desarrollando su emprendimiento y no tenían una base económica para resistir unos meses para seguir adelante. Esto se vio entre octubre y enero, en marzo comenzó la pandemia y no sabemos cómo va a terminar. Han pasado más de cinco meses y estamos en una recesión a nivel mundial. Chile ha tenido muchos planes de ayuda a la clase media, el IFE I, IFE II, pero no han llegado a todas las personas, precisamente por esta precariedad tanto en lo laboral, como en la seguridad social.

Hay un 30% de informalidad dentro de toda la masa laboral del país, que no ha tenido ingreso, pero tampoco acceso a estas ayudas. Eso es complejo y afecta a la precariedad del mercado laboral y a las personas, en el sentido de hacerse cargo de esta realidad. Fue un golpe muy fuerte que se dio al sistema financiero, que ya se estaba viendo desde hace un tiempo, sumado al tema del endeudamiento y el desempleo.

Más de 1 millón 900 mil personas han perdido sus puestos de trabajo, según cifras recientes del Instituto Nacional de Estadísticas y una tasa de cesantía del 14,1%, de acuerdo con el Centro de Microdatos de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile.

Hay que estar preparados para recuperar esos puestos de trabajo perdidos, algo que puede ocurrir en un par de años. Ya veníamos tambaleando luego del estallido social y han habido rubros como el hotelero y gastronómico que no se alcanzaron a recuperar y que técnicamente se están reinventando.

 

Entonces a nivel de organizaciones, se ve la necesidad de la capacitación respecto a los temas de finanzas personales...

Hay algunas empresas que han sido un poco más visionarias, pero a nivel general, en todos los temas financieros y de pensiones la gente ha tenido que arreglárselas con lo que saben. Las grandes empresas son las que lideran la capacitación y buscan alternativas completas. Tienen una capacidad para gestionar esto, poseen áreas, gente dedicada exclusivamente a esto, pero también hay que corregir algunas ideas que tienen los encargados de recursos humanos, quienes toman las decisiones de guiar el proceso de capacitación para el año.

Nos pasó con un cliente que no creía que podíamos capacitar al 5% del total, es decir, 700 personas, con un tema poco práctico para el día a día. Vimos la oportunidad de hacerlo, lo logramos y provocando un impacto en la gente. Se mostraron agradecidos y decían: “¡Qué bueno que mi empresa se esté preocupando por mí!”.

Hay que cambiar esas ideas erradas de que las finanzas personales no son del interés de los colaboradores: estos sí son temas de mucho interés, pero hay que ir a contárselos. Si bien estamos en la era de la digitalización, necesitan instancias presenciales en estas temáticas más difíciles, con un experto que les esté ayudando en simple, porque no son cosas sencillas de explicar.

¿Cómo ves el tema del retiro del 10% de los fondos de la AFP?

Un 80% de cotizantes pidió el retiro a su cuenta bancaria, que me atrevería a decir que se va a ir a distintos destinos. Más que reactivar la economía, este dinero va a ir a las instituciones financieras, donde las personas, de marzo a la fecha, pueden estar con mucha deuda, tanto impagas, como créditos hipotecarios y de consumo. Diría que no lo van a reinvertir, van a utilizarlo en consumo.

Según una encuesta reciente de Cadem, un 51% declaró que lo utilizará para la compra de alimentos e insumos básicos, un 26% lo sacó por desconfianza de las AFP y un 16% para pago de deudas de consumo.

Cuáles son los tips generales que puedes dar para esta época

Tener inteligencia emocional frente a estas temáticas: Estamos en una crisis que sabemos que va a pasar, que se va a resolver. El consejo es concentrarse en contener el dinero disponible más que consumirlo.

Controlar los gastos: es lo que adolece a la mayoría de las personas, al no tener un presupuesto. No me refiero necesariamente a construir una planilla, pero por lo menos tener controlados los gastos. Los trabajadores saben lo que ganan en el caso de los que reciben un sueldo. Hoy día se está en casa y no se está gastando en locomoción colectiva o bencina. La invitación es a tener el hábito de ahorrar algo y en estos periodos, a contener.

Crear un fondo de emergencia: es muy bueno y pienso que fue la medida que tomaron varios de los que retiraron el 10% de la AFP. Algunos no presentaron la dificultad de ingreso, mantuvieron sus rentas, pero aprovecharon de sacarlo para destinarlo a emergencias.

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