4 mitos del trabajo híbrido

Escrito por: Sodexo Chile

Cuando golpeó la pandemia, las empresas permitieron de la noche a la mañana que sus trabajadores cumplieran con sus responsabilidades de forma remota o híbrida.

Este experimento de trabajo remoto a escala planetaria derrumbó uno de los mitos sobre el mundo laboral: los supervisores necesitan estar siempre presentes para verificar que los colaboradores cumplan con sus objetivos.

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La pandemia de COVID-19 desarrolló la teoría de que la eficiencia a menudo viene de la mano de la flexibilidad. Un modelo de trabajo híbrido ofrece exactamente ese beneficio. Sin embargo, para implantar esta modalidad laboral, se requiere una mentalidad progresista y seguir un conjunto de pasos para lograr una ejecución fluida.

En un estudio realizado por Gartner (Top 5 Priorities for HR Leaders in 2022) el Futuro del Trabajo es una de las 5 prioridades consideradas para el 2022 por líderes de Recursos Humanos de todo el mundo, donde un 92% de ellos esperan tener algunos colaboradores trabajando remotamente, mientras que apenas un 5% espera que todos sus trabajadores continúen en modalidad presencial. 

Muchos líderes empresariales se sorprendieron gratamente por el éxito del trabajo remoto, el cual surgió como una respuesta urgente a las condiciones de la pandemia. Sin embargo, muchos aún cuestionan el valor a largo plazo de cualquier modelo de trabajo no tradicional. En gran parte esto se debe a algunos mitos del trabajo híbrido e ideas antiguas sobre dónde, cuándo y cómo los trabajadores rinden al máximo.

Es por culpa de esos mitos que una organización podría pasar por alto un factor clave de resiliencia organizacional y perjudicar sus intentos de atraer y contratar el talento que necesita.

Mito 1: Los trabajadores son menos productivos fuera de la oficina

Antes del COVID-19, el trabajo remoto a menudo era limitado. Para las organizaciones, los colaboradores tenían que estar en la misma ubicación para poder ejercer vigilancia sobre ellos.

Realidad: No hay evidencia de que los trabajadores remotos no cumplan con los resultados comerciales. Según un estudio de Gartner, los empleados prosperan cuando se les da flexibilidad radical. Los empleados van más allá en el trabajo cuando las organizaciones les dan una opción sobre dónde, cuándo y cuánto trabajan. 

En vez de preguntarse si los colaboradores son productivos, el foco debería ponerse en qué se necesita proporcionarles para que sean productivos: recursos tecnológicos, soporte desde la gerencia (con el foco en eliminar barreras y potenciar resultados), beneficios relacionados al trabajo híbrido, entre otros.

Mito 2: El trabajo híbrido es pasajero

El trabajo híbrido es una excepción, un beneficio que se le ofrece solamente a un grupo de colaboradores. Cuando las cosas "vuelvan a la normalidad", todos regresaremos a la oficina.

Realidad: El trabajo híbrido llegó para quedarse: en un verdadero modelo mixto, la empresa y su fuerza laboral acuerdan la meta de lograr los más altos niveles de productividad y el compromiso, lo que determina dónde y cuándo se hace el trabajo. Las opciones se adaptan a los detalles del trabajo y el contexto.

Si bien el trabajo remoto llegó para paliar los problemas producidos por la pandemia, no es una solución “parche”. Por tanto, se deben desarrollar aspectos que antes no se tenían en consideración.

Por ejemplo, invertir en la experiencia del trabajador con el fin de obtener su mejor rendimiento. 

Mito 3: El trabajo no se puede hacer de forma remota

Muchos ejecutivos miran los trabajos como un todo y no como un universo compuesto de tareas. 

Realidad: La mayoría de los trabajos se encuentran en un espectro entre totalmente portátil y totalmente no portátil. Por ejemplo, un médico tiene una combinación de procedimientos: algunos debe ejecutarlos de manera presencial y otras las puedes realizar de forma remota.

Para desarrollar un modelo de trabajo híbrido, se deben identificar las tareas que se pueden realizar de forma remota y establecer expectativas sobre las que se pueden hacer en cualquier lugar, las que se deben realizar de forma presencial. También se puede rediseñar el trabajo para asignar tareas no portátiles a los miembros del equipo que necesitan estar en la oficina de todos modos. 

Mito 4: La cultura empresarial y la innovación sólo se dan en el trabajo presencial

Muchos líderes temen que la falta de contacto en persona atente contra la cultura corporativa; o que la innovación sólo pueda prosperar en un lugar donde los colaboradores estén de forma presencial.

Realidad: La cultura en sí misma no es constante, se adapta a la dinámica de la organización. Los valores culturales están cambiando y la colaboración y la confianza son fundamentales dentro de organizaciones resilientes y no se relacionan con la ubicación física.

Primero debemos trabajar en esos valores que deseamos promover y determinar cuáles son los comportamientos que se pueden promover para reforzarlos.

Como podemos ver, resistirse al trabajo híbrido en base a mitos e ideas preconcebidas es un craso error. Si bien no es una modalidad adecuada para todas las organizaciones, puede ser una solución para muchas empresas que desconocen el valor de la flexibilidad laboral.

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