Los colaboradores y el derecho a la desconexión

Escrito por: Sodexo Chile

En un mundo que avanza a pasos agigantados hacia el ámbito digital es importante tener derecho a la desconexión.

La pandemia por el coronavirus llevó a miles de colaboradores a trabajar desde casa. Muchos pensaron que sería una opción muy cómoda para estar con la familia, no tener que tomar transporte público y, lo más importante, proteger la salud. Y si bien los trabajadores quieren más autonomía para poder definir sus propias horas de trabajo, al mismo tiempo sienten que están trabajando más porque, efectivamente, estamos trabajando más.

Según una investigación realizada por estudiantes del MBA de Administración de Empresas de la Universidad de Talca, un 84,3% de teletrabajadores cree que su carga laboral en esta modalidad de teletrabajo ha aumentado. Además, el estudio señala que un 77% de ellos siente más agotamiento durante este periodo y el 73% precisa que su salud mental se ha visto afectada por factores como el estrés. 

Eso ocurre porque no todo el mundo se puede ordenar fácilmente estando en la casa las 24 horas del día. Además, no estamos considerando todos esos correos, reuniones y llamadas que se contestan fuera de nuestro horario laboral —y por las que no recibe un pago—.

Hoy los colaboradores almuerzan frente al computador, revisan el teléfono por última vez antes de dormir y contestan correos el fin de semana. Una mayor flexibilidad laboral ha significado una bendición para algunos trabajadores, pero también que cada vez menos posibilidades de desconectarse. A la larga, eso conlleva ansiedad, agotamiento y frustración. 

En países donde la modalidad de trabajo remoto ha estado impuesto hace más tiempo, se ha intentado regular a través de la legislación el derecho a desconectarse, entregando a los trabajadores la posibilidad de no verse obligados a contestar correos o tener reuniones fuera de su horario laboral, sin recibir sanciones.

Por ejemplo, Irlanda ha intentado promulgar diferentes niveles de legislación sobre el derecho a desconectarse, protegiendo a los trabajadores remotos, algo que las leyes anteriores no han considerado anteriormente.

Durante las últimas dos décadas, varias multinacionales alemanas como Volkswagen y Siemens han tomado medidas para proteger a los trabajadores, pero no a través de la ley sino por medio de negociaciones entre empresa y fuerza laboral.

Sin embargo, la mayoría de estas iniciativas se gestaron en un mundo pre pandémico que se centra principalmente en la jornada laboral presencial, que no es representativa de lo que está ocurriendo hoy.

El caso chileno

A partir de la pandemia, los trabajadores no tienen un patrón normal laboral, menos quienes trabajan de forma remota por primera vez. Muchos aprovechan el trabajo remoto para ir al supermercado o hacer trámites, y luego recuperan esas horas durante la noche o incluso el fin de semana. Por lo tanto, algunos no quieren tener la rigidez del horario laboral de la oficina en la casa, pero estar siempre conectado hace más difícil alejarse del trabajo y descansar el tiempo necesario.

El 11 de abril de 2019 la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley que establece el derecho a la desconexión digital en Chile y desde abril del 2020 comenzó a regir en Chile la Ley de Teletrabajo, que regula la extensión de los descansos que puede y debe tomar el empleado a distancia cuando no tiene una jornada laboral establecida.

Según indica la Dirección del Trabajo (DT), el derecho a desconexión “es el derecho de los trabajadores a distancia que distribuyen libremente su horario, o de teletrabajadores excluidos de la limitación de jornada de trabajo, en virtud del cual no están obligados a responder las comunicaciones, órdenes u otros requerimientos del empleador, el que deberá ser de, al menos, 12 horas continuas en un periodo de 24 horas”.

“El empleador no podrá establecer comunicaciones ni formular órdenes u otros requerimientos en días de descanso, permisos o feriado anual de los trabajadores”, añade.

Para los trabajadores que sí tienen jornada laboral rige la regla general: no pueden trabajar más de 10 horas al día ni más de 45 horas semanales, por no menos de 5 días ni más de 6 días por semana.

Para encontrar la fórmula del derecho a la desconexión será necesario revisar la experiencia de otros países más adelantados en la materia. Por ahora, se puede usar la empatía y el sentido común, programar correos para que sean enviados en horario laboral y entender que si un trabajador apaga su teléfono después de cierta hora, es porque está en todo su derecho.

Recomendaciones:

No llamar fuera del horario laboral

En un mundo ideal, un colaborador tiene un teléfono para el trabajo y otro para su vida personal, pero la mayoría de los trabajadores tiene el mismo dispositivo para ambos propósitos, por lo tanto, es probable que siempre lo tenga a mano o cerca, pero no para trabajar.

Evitar enviar correos electrónicos 

Generalmente, enviamos e-mail en el momento más adecuado para uno, pero el trabajador se puede sentir ansioso por no responder un correo fuera de horario laboral por temor a ser sancionado. 

Para evitar esto, se pueden programar los correos electrónicos para que éstos sean enviados durante el horario laboral. Así no se interrumpe al colaborador —ni a las jefaturas— en sus tiempos de descanso. 

Por ejemplo, Volkswagen implantó con éxito la medida de configurar el servidor para que no envíe correos electrónicos entre el término de la jornada laboral y el día siguiente.

Trabajar por objetivos

Existe una concepción errada de que estar conectados las 24 horas del día al trabajo significa mayor compromiso y productividad. Sin embargo, y sobre todo en el contexto actual, las empresas necesitan considerar la opción de gestionar el trabajo en base a productividad, objetivos y metas. 

Mayor empatía 

En el contexto actual, es fundamental entender que los colaboradores pre pandemia tenían una estructura de trabajo fija. Hoy, las reuniones que se realizan por videollamada están sujetas a interrupciones varias.

Anticipación 

En relación al punto anterior, la citación a reuniones debe hacerse con anticipación y no de un momento a otro, así como tampoco se deben cancelar sin previo aviso.

Sin duda, lo más importante para entender y respetar el derecho a la desconexión es entender que el tiempo de descanso del colaborador importa y el teletrabajo no es sinónimo de estar conectado siempre.

Guía Teletrabajo Sodexo 2021

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