Práctica de deportes: beneficio para organizaciones y colaboradores

Escrito por: Sodexo Chile

Sabemos que la práctica de deportes evidentemente no solo está reservada para la alta competición, como por ejemplo lo vemos en la actualidad en las olimpíadas, sino también para toda persona que, con la adecuada asesoría, pueda practicarlo o bien realizar actividad física.

Al respecto, la Organización Mundial de la Salud, para la población de 18 a 64 años, recomienda:

Realizar actividades físicas aeróbicas moderadas durante al menos 150 a 300 minutos.

O actividades físicas aeróbicas intensas durante al menos 75 a 150 minutos.

O una combinación equivalente de actividades moderadas e intensas a lo largo de la semana.

También deberían realizar actividades de fortalecimiento muscular moderadas o más intensas que ejerciten todos los grupos musculares principales durante dos o más días a la semana.

La práctica de actividad física previene y controla las enfermedades no transmisibles como “enfermedades cardíacas, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes y varios tipos de cáncer. También ayuda a prevenir la hipertensión, a mantener un peso corporal saludable y puede mejorar la salud mental, la calidad de vida y el bienestar”, afirma la entidad. Y gracias a que las restricciones se están reduciendo y se está retornando a los lugares de trabajo, es algo que puede ser retomado para beneficio de los trabajadores, empleadores y las organizaciones en general.

Pero, ¿qué ocurre con la realización de actividades físicas y deportivas en un contexto laboral? Para responder esta y otras preguntas, entrevistamos a Rodrigo Cauas, psicólogo, especialista en coaching deportivo, Magíster en Medicina y Ciencias del Deporte por la Universidad Mayor y Máster de Psicología de la Actividad Física y del Deporte en la Universidad UNED (España), quien nos explicó los beneficios generales a nivel individual y cómo esto puede ser un aporte en la productividad de los equipos de trabajo.

¿Por qué las empresas deberían considerar la importancia de la práctica deportiva?

Hay dos puntos que son relevantes, el más conocido, es que con el ejercicio se secreta un neurotransmisor, la endorfina, la hormona de la felicidad. Se sabe que las personas que practican ejercicio físico tienen un estado de ánimo mucho mejor y, por lo tanto, eso también ayuda al ambiente laboral. En la medida que haya trabajadores que estén con sensaciones positivas, que secretan dopamina y oxitocina con el ejercicio, estarán mejor dispuestos a enfrentar las contingencias y circunstancias de un entorno laboral.

Y el factor más desconocido es que hay una proteína que se sintetiza a nivel cerebral que se llama BDNF sigla en inglés de Brain Derived Neurotrophic Factor, factor neurotrófico derivado del cerebro, que se secreta fuertemente con la actividad física. Los hallazgos más importantes son que cuando realizamos ejercicio, secretamos  esta proteína que nos ayuda a tres cosas:

  1. Regenerar neuronas, lo cual es importantísimo para los procesos cognitivos.
  2. Aumenta la velocidad sináptica, es decir, la conexión entre una neurona y otra. Esto se traduce en pensar mejor, tomar mejores decisiones, ser más creativos.
  3. Se sabe que además esta proteína mantiene el tamaño del hipocampo, que es el que está asociado a la memoria. De hecho, ayuda a reducir la posibilidad de padecer alzheimer. En resumen, el ejercicio además de ayudarnos al estado de ánimo, nos ayuda cognitivamente a estar mucho mejor dispuestos durante el día, a tener procesos de focalización, de toma de decisiones, etc.

¿Recomiendas la práctica deportiva para el fortalecimiento de habilidades blandas u organizacionales?

El deporte puede ser una herramienta para fortalecer las habilidades blandas, incluso la inteligencia emocional y habilidades directivas, pero siempre y cuando, se hagan en relación a eso. No es porque se planifica una ida a trotar al cerro van a estar trabajadas las habilidades blandas. Tiene que haber claramente un tema guiado y un trabajo para rescatar lo que ocurre en la actividad. Si se junta simplemente a los trabajadores, se hace una actividad puntual que queda solo en eso y no hay mayor análisis y profundización, no sirve. 

Entonces, el desafío para las organizaciones es generar actividades más sostenidas en el tiempo…

Se sigue viendo de forma peyorativa, como hace algunos años, que el ejercicio convierte a las personas en “cabezas de músculo”, pero está muy lejos de ser eso, de acuerdo con la información disponible en neurociencia. Los que hacen ejercicio tienen mayores capacidades cognitivas que los otros, eso hoy está demostrado. Entonces, si las empresas logran incorporar el ejercicio, no porque les guste el slogan o solo por la innovación, sino que lo implementan como un impacto positivo en las personas y en la producción, me parece que ya es algo que se debería integrar como parte del trabajo.

Es un buen punto, porque no es lo mismo planificarlo dentro del horario laboral que fuera de este…

Si un trabajador tiene 40 horas laborales semanales y de esas, 35 son laborales y 5 las destina al ejercicio, las 35 van a ser mucho más eficaces y productivas.

¿Cómo ves el panorama a nivel de empresas, por ejemplo, que entreguen beneficios asociados al deporte?

El futuro de las empresas debe orientarse un poco más hacia actividades deportivas y que sean frecuentes. Uno ve que las organizaciones hacen una vez al año, por ejemplo, prácticas outdoor, y no sé el impacto que puedan tener. En cambio, si se hacen relativamente frecuentes, se asigna un horario especial cada cierto tiempo, se va teniendo un efecto permanente.

Basados en los estudios de neurociencia, el cerebro va cambiando todos los días, pero también puede quedarse todos los días en la zona de confort. Pueden planificarse actividades más deportivas, menos deportivas, otras de análisis y observación, etc. La frecuencia tiene que ver con el objetivo de generar cambios más profundos.

Resumen de beneficios de la práctica de ejercicio físico a nivel individual:

Mejor estado de ánimo y por lo tanto, ayuda al ambiente laboral y a enfrentar de mejor forma las contingencias.

Producción del factor neurotrófico derivado del cerebro que ayuda a:

  • Regenerar neuronas, relevante para los procesos cognitivos.
  • Aumenta la velocidad sináptica, es decir, la conexión entre una neurona y otra. Esto se traduce en pensar mejor, tomar mejores decisiones y ser más creativos.
  • Mantiene el tamaño del hipocampo, que es el que está asociado a la memoria. De hecho, ayuda a reducir la posibilidad de padecer alzheimer.

Beneficios de la práctica de ejercicio físico en contexto laboral:

Fortalece las habilidades blandas, la inteligencia emocional y las habilidades directivas, pero siempre y cuando, se hagan en relación a eso, es decir, guiadas hacia eso y con una intencionalidad.

Impacto positivo en la productividad, recomendándose incluso como parte de la jornada laboral.

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